
La primera vez que vi al hombre que tiene cara de luna fue como ver un alargado cuadro de gran intensidad emocional, era como un sentimiento de estación ferroviaria. Me sorprendió su mirada acuosa, de madrugada. Cada día lo redescubría sentado en el mismo banco, con el mismo macuto, con sus guantes color cereza. Buscaba la mirada de todos los pasajeros; hombres, mujeres, niños o ancianos, todos entraban en su selección y eso me despistaba.
Han pasado ya muchos años, yo viajo menos, pero el hombre que tiene cara de luna continúa sentado en el mismo banco, sus guantes color tinto están ya deshilachados, su mirada algo más inquieta, más indecisa, yo diría que agotada y eso me hace pensar que no ha encontrado lo que buscaba. Se equivocó de ciudad o tal vez se equivocó de lugar, en una estación de ferrocarril llena de viajeros, de calzados cansados, de maletas, de bufandas enrolladas, en esos lugares todos sabemos que hasta el tiempo está de paso y puede que él todavía no se ha percatado. De todas formas esta mañana que lo he vuelto a ver, me ha dado por pensar que lo que para él empezó como una distracción, hoy se ha convertido en una necesidad. Hoy tengo la pista; es un lunático. Y cada mañana llega a la estación, con su macuto y su cara de luna a esperar, a buscar o a desafiar en la mirada de todos nosotros, los pasajeros de cualquier tren, en un mismo espacio, en distintos tiempos.

15 Risotadas:
Y llega...entre otras cosas, a hacerte pensar a tí, y de rebote a los que te leemos...que bonito ese homenaje a uno de esos que normalmente pasa desapercibido en nuestras vidas ombligueras...si él supiera que le has hecho protagonista de una historia...quizás un rayo de luna le hiciese despertar de su letargo...o puede que los aletargados seamos nosotros. Un beso, guapa.
Es triste pensar que lo único que ocupa su vida es contemplar la vida de los demás. Cual será la historia que está detrás de esos guantes cereza? y de su estancia continua y arraigada en el mismo lugar?
Es un post para hacernos pensar un poco en que hacemos y a donde vamos con nuestra vida y que hacemos por los que no están tan bien o tan "mal" como nosotros.
Enhorabuena por el post!
Besos pasitos
y que pensará él de todos los que pasante por delante suyo cada mañana?
No crees que está reconstruyendo sus historias?
Es una historia de dos, es nuestra historia, él para mi tiene cara de luna, yo para él no sé de qué tengo cara...pero creo que el si me recuerda ahora que ya no viajo tanto...
Cada uno tenemos nuestra historia y esa historia nos hace ser de una manera o de otra...y para afrontar la vida, nosotros elegimos ¿no? pero no sé cual de los dos tiene razón, quien de los dos ha escogido la mejor forma de vida cara de luna o yo, él que espera en el mismo sitio o yo que busco en movimiento...
Besosss
qué pensará de nosotros mientras nos observa correr de un lado para otro intentado no perder esos trenes.
creo que nos supera en felicidad.
saludos y gracias por pasarte.
Con la mente en pose "escritura" se tiende a rodear las cosas sencillas de la vida, que no por ello menos importantes, de un halo magnificador.No se ha equivocado de lugar simplemente sique esperando; tiene esperanza.
Si no fuera así se hubiera marchado, no volvería. Sabe de sobra que no es el tiempo el que está de paso sino él.
Seria aun mas triste q no se haya equivocado, y sea un olvido en la estacion... Acercate a charlar con el, quizas vislumbremos la verdad.
Esperemos q no haya equivocado y q esté porque él quiera estar!!
Pues que triste ¿No?
ahí sentado esperando no se que y a no se quien. Y mirando y esperando que ocurra algo.
Pues vaya con el tio de cara de Luna...Je,je
¿Por qué no le dices algo a ver que voz tiene?
Besos Guapa
El hombre cara de luna, representa al menos para mi, una actitud en la vida y tú, querida autora del relato, otra completamente diferente. ¿Quien es más o menos feliz?... pues según mi modesta opinión, aquel que es consecuente consigo mismo, el que decide ser siempre tal y como quiere y se acepta tal y como es.
Te quedó muy reflexivo tu "intrioto" ja,ja,ja... ¡Me gustó!
Besitos
Hola pasitos:
Tu relato de hoy, me recuerda a Penélope, kla protagonista de la canción de Serrat.
Sentadita en la estación, con sus zapatitos de tacón y su bolso de piel marrón, esperando la llegada del último tren...
Tal vez el hombre de cara de luna también esté esperando algo o alguien, aún sin saberlo.
Sugerente relato...
Besos, amiga.
uff buena metáfora, y muy buen estilo! esta vez te has lucido. besos
Mi marido tiene la cara redonda y todos dicen que es malo pero cuando me toca se me nubla la rason
A mi, me transmite tristeza...Dónde va?...y tú, no le dices nada?...es un refelejo de tu vida?...Cual de los dos es más feliz en ese descanso?...un besito
Si tiene cara de luna es imposible que sea mala gente, imposible.
¡¡Besos, Pasitos!!
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